¿Cuándo se inventó el dron?: la historia de un invento
En Allumee, especialistas en espectáculos con drones, vemos el dron como una herramienta de creación artística. Sin embargo, la historia del dron tiene unos comienzos mucho menos festivos. Por eso, hoy te invitamos a descubrir la fascinante evolución de esta tecnología. La invención del dron, desde sus orígenes utilitarios hasta su papel actual como instrumento de entretenimiento y asombro.
¿Quién inventó el primer dron?
Los orígenes del dron están muy ligados a las necesidades militares de principios del siglo XX. Uno de los primeros pioneros de esta tecnología fue Achibald Low, un ingeniero británico al que a menudo se le conoce como «el padre del dron». Low desarrolló un aparato capaz de volar sin piloto humano, controlado a distancia mediante ondas de radio. El «Aerial Target» estaba pensado para servir de blanco volador en el entrenamiento de los artilleros.
En Estados Unidos, Elmer Ambrose Sperry y su hijo Lawrence Sperry tuvieron un papel clave en la innovación de los drones. Junto con el inventor Peter Cooper Hewitt, desarrollaron dispositivos de estabilización automática para aviones, así como sistemas para calcular la altitud y las distancias. El proyecto «Hewitt-Sperry automatic airplane» tenía como objetivo crear un avión no tripulado capaz de volar de forma autónoma, pero sobre todo capaz de transportar una carga explosiva a un lugar concreto.
En Francia, Max Boucher, piloto militar, es conocido por sus importantes aportaciones al desarrollo de la aviación no tripulada. Ha llevado a cabo pruebas innovadoras. El antecesor del dron tenía 15 metros de envergadura, 10 metros de largo y pesaba 500 kg… El primer vuelo exitoso, de unos cientos de metros, te convenció aún más de que ibas por el buen camino, ya que habías visto el potencial que tenía. Tu objetivo: crear un aparato capaz de realizar misiones de reconocimiento sin poner en peligro la vida de los soldados.
¿Cuándo se inventó el dron?
Los primeros intentos de crear drones tuvieron lugar durante la Primera Guerra Mundial, con prototipos desarrollados ya en 1916 por Archibald Low en Gran Bretaña. Pero fue en 1917, en Francia, cuando Max Boucher marcó de verdad la fecha de la invención del dron, concretamente el 2 de julio de 1917. Hizo volar su avión «Voisin» sin piloto durante 500 metros y a 50 metros del suelo. ¡La invención del dron ya es un hecho!
Contexto histórico
El desarrollo de los drones está intrínsecamente ligado a las necesidades militares del siglo XX, marcado por las dos guerras mundiales. Durante la Primera Guerra Mundial, las naciones en conflicto buscaban formas de mejorar su capacidad de reconocimiento del territorio enemigo y, al mismo tiempo, minimizar los riesgos para los pilotos. Recopilar información esencial, llevar a cabo misiones de observación, reducir las bajas humanas. Fue en este contexto de exigencias estratégicas donde surgieron los primeros experimentos con drones.
¿Para qué servían los drones en ese momento?
Se usaban sobre todo con fines militares, y su función principal era la observación, la vigilancia y el reconocimiento. Gracias a que podían volar sin piloto, los drones podían sobrevolar zonas peligrosas y transmitir información clave sobre las posiciones enemigas. Con el paso del tiempo, los drones han evolucionado para cumplir otras funciones, siempre de carácter militar, como el guiado de misiles. Más adelante en el artículo veremos que sus funciones se han ido orientando cada vez más hacia el ocio.
La evolución de la invención a lo largo de los siglos
Años 60-70
Los drones son cada vez más sofisticados gracias a los avances en electrónica y comunicaciones. Por eso, se usan para la vigilancia prolongada, el espionaje y la recopilación de información. Sus aplicaciones siguen centrándose sobre todo en la defensa, ya que los drones se están convirtiendo en un componente táctico esencial. ¡Siempre la estrategia!
Años 80-90
La evolución de las tecnologías informáticas y la reducción de los costes de producción hacen que los drones sean accesibles para nuevos usos. Además de las misiones de reconocimiento militar, los drones empiezan a utilizarse para misiones de búsqueda y rescate, vigilancia medioambiental y fotografía aérea. ¡Una nueva forma de ver el terreno!
Años 2000 y siguientes
La llegada de los drones sofisticados, que ahora son más asequibles, está cambiando su uso en el ámbito civil. Se están convirtiendo en herramientas imprescindibles para las tomas aéreas, tanto para fotógrafos y cineastas como para la vigilancia civil, por ejemplo, durante manifestaciones. Al mismo tiempo, los drones están encontrando su lugar en ámbitos tan variados como la inspección de infraestructuras, la vigilancia medioambiental —sobre todo de los incendios forestales— e incluso la entrega de paquetes o medicamentos en zonas de difícil acceso. ¡Un uso mucho más pacífico!
¿Y hoy?
Hoy en día, los drones ya no son cosa solo de los militares. Se han convertido en herramientas versátiles, al alcance de un público amplio. También se han consolidado como un pasatiempo popular entre los particulares, aunque con una tecnología bastante básica. Sin embargo, su uso está estrictamente regulado por normas específicas.
Hoy en día, los drones permiten llevar a cabo proyectos más creativos. Y Allumee, precisamente, aprovecha con creatividad todo el potencial artístico de los drones para crear espectáculos de luces. Estos espectáculos cuentan con cientos de drones sincronizados y requieren una preparación minuciosa. En nuestra web encontrarás los diferentes tipos de espectáculos que ofrecemos, así como el precio de un espectáculo con drones.
En Allumee, lo único que nos queda de lo militar es esa precisión organizativa. Como si fueran aviones furtivos, nuestros drones se han vuelto festivos. No paramos de superar los límites de la innovación para ofrecer espectáculos cada vez más impresionantes, donde el arte y la tecnología se unen para deleite de los espectadores.
